jueves, 26 de julio de 2012

¿…Es vulnerable el sector seguros al LD/FT…?


Lic. Edwin Granados Ríos
Autor

Para algunos en el sector asegurador, cuando se tocan temas inherentes a la prevención del lavado de dinero, especialmente, los niveles de la alta gerencia e intermediarios que se aferran con pasmosa actitud aseverando que, “…con seguros no se lava dinero…”, sobre el particular solo puedo recordar la sagrada escritura  cuando Jesucristo dijo: «…Erráis porque ignoráis…», por supuesto que esta forma de pensar no necesariamente es intencional, pero inobjetablemente tiene consecuencias en el análisis y atención de la problemática.

Por lo demás es muy riesgoso referirnos a un tema sin conocerlo y a veces pecamos de ligeros; pues, no es lo mismo analizar los temas desde las alturas del olimpo que estar metidos en medio de ellos “batiendo barro” como decimos en Costa Rica.
El hecho de que algún sector determinado no realice muchos reportes de operación sospechosa o que no salga por medio de comunicación que equis individuo fue detenido por lavar dinero con seguros, no es un verdadero indicador de que en su ámbito no se estén moviendo los tentáculos del crimen organizado; la explicación y evidencia más bien podría obedecer; entre otras causas, a un manejo equivocado del tema desde la perspectiva criminológica, así como una mala comprensión de cuál es la verdadera dinámica del crimen en esa área de la economía y el conocimiento.
Es necesario que reconozcamos que los seguros son un mecanismo mediante el cual se puede ocultar dinero ilícito y o extraer dinero licito; pero, ¿Cómo funciona esto?, antes se requiere que analicemos nuestra realidad y contexto, así como las limitaciones y obstáculos que debemos vencer.
·          Modelo Efectivo de Antilavado en el Sector Seguros
Para aplicar un modelo de cumplimiento efectivo en nuestro contexto latinoamericano y específicamente en seguros; es necesario, que revisemos hacia las regiones de donde surgen las normas y estándares internacionales, que luego van bajando poco a poco a nuestras legislaciones locales.
Reiteradamente al examinar las normas antilavado en el sector seguros, vemos que éstas están especialmente enfocadas a los seguros de vida, sin dejar de lado los seguros no vida; pero igual sin generar sobre estos últimos, la importancia debida, en virtud de esto no es de extrañar que muchos crean que solo con seguros de vida se pueden producir problemas de LD/FT.
En este contexto y al analizar el panorama internacional respecto de la penetración de seguros según su tipo, vemos que en los países del G-7, son los seguros de vida los que ocupan la mayor atención en sus respectivos mercados; es por ello entendible, que las razones del por qué las normas antilavado se orientan prácticamente hacia los seguros de vida, sin brindar mayor relevancia a los seguros generales, lo cuales según el criterio del suscrito, son más peligrosos para la acción criminal.

En este análisis exceptuando a Trinidad y Tobago y Chile, la cultura de los seguros en nuestro contexto latinoamericano es muy distinta a la de los países del G-7; reitero, región de la cual surgen las normas estándar que luego terminamos ajustando en nuestras regiones, que dicho sea de paso y tal como lo estamos observando es muy diferente.
Es muy pertinente conocer esta situación a fin de hacer efectiva nuestra gestión de prevención y combate a las actividades delincuenciales en el sector seguros, pues entonces lograremos enfocar nuestros esfuerzos justamente en la dirección y proporción adecuada.

Lamentablemente y sin ser regla, lo normal ha sido que la reacción de los niveles gerenciales, es considerar el tema de cumplimiento solo como un requerimiento de ley  que genera costos y que “según ellos” no aporta al negocio, razón por la cual lo usual es que se le mantiene de bajo perfil a fin de no gastar “innecesariamente”, pues es solo un tema “genérico de ley”, penosa apreciación.

Esto es muy lamentable en virtud de las implicaciones sociales que tiene el lavado de dinero; valga destacar que, sin sociedad y en anarquía no hay negocio, que sobreviva.

En línea con lo anterior, Cumplimiento tiene retos muy exigentes, pues debe lograr mediante la capacitación, mecanismos de información, argumentos legales, riesgo de personal y sobre todo una actitud clara, determinada y habilidad para el manejo de conflictos y conciliación con la alta gerencia y sector ventas, sí es posible, además necesario.

El espíritu de la ley procura que estos actores se fundan e integren, pero eso implica paciencia, constancia y esfuerzo, para lograr con visión integral y firme, un proyecto que es de mediano y largo plazo; pero que no obstante, no cuenta con mucho tiempo, en virtud de plazos normativos y más aún, por la realidad del entorno social que explota en nuestra narices con el incremento del crimen día a día.
·          Intermediarios

Por su lado el sector intermediario o vendedores reclaman que el tema de cumplimiento específicamente la aplicación de la política conozca a su cliente constituye un obstáculo, que limita y estrangula su actividad comercial en un ambiente en el cual se estimula mucho a la competitividad, hasta por el regulador; por lo anterior, algunos de forma reiterada buscan mecanismos para evadir la aplicación de algunos requisitos de las políticas de conocimiento del cliente,   no presentando requisitos o buscando el auxilio de los niveles administrativos superiores para eximir a sus clientes de cumplir, algunas veces asumen actitudes a veces incluso confrontativas, esto es preocupante ya que evidencia una falta de consciencia y sensibilidad social.

Dada la naturaleza del negocio de los seguros y los mecanismos que le regulan, es necesario tener un modelo que permita atender las necesidades del  citado negocio, del cliente, del intermediario, del ente asegurador, sin perjuicio de cumplir con la normativa anti – lavado.

En la vida de los seguros es importante destacar que la póliza es objeto de dos principales procesos, uno elemental (Fase de Aseguramiento) y el otro eventual (Fase de Reclamación).

A partir del análisis de las dos fases de la vida del seguro, se determina los ámbitos participación y riesgo del intermediario y del ente asegurador. El intermediario no está expuesto al mismo nivel de riesgo que el ente asegurador; pero su accionar, podría comprometer seriamente el riesgo integral del LD/FT en  ente asegurador, como consecuencia de una Debida Diligencia inconsistente o inadecuada.

El ente asegurador y ante un mal paso de parte del intermediario podría meter en serios problemas al ente asegurador, en virtud de que es este último donde se materializaría el riesgo de lavado y esta es una de las razones por la cual los supervisores alegan válidamente que es el ente asegurador el principal responsable de la aplicación de la política conozca a su cliente.

·          Modelo de Cumplimiento en el ente asegurador

Ahora, volviendo al ente asegurador, éste debe ser capaz de prevenir, detectar situaciones de riesgo y así mismo, proteger la relación con el cliente, no afectarlo, con sus obligaciones contractuales y al mismo tiempo cumplir con las normas Antilavado.

Para que esto pueda funcionar apropiadamente es recomendable que la compañía de seguros tenga un EQUIPO ANTIFRAUDE, o al menos un mecanismo efectivo de lucha contra el fraude, tema que no es obligado por la ley (Aún cuando la IAIS advierte que las compañías de seguros deben velar por este tema), como si lo es la OFICIALÍA DE CUMPLIMIENTO, éste último no puede ni debe suplir al equipo antifraude; pues aun cuando en esencia se orientan a la prevención del delito, no es recomendable que entable relación con el cliente en forma directa, por diversas razones.

De igual forma el Equipo Antifraude no puede incursionar en la labores de Cumplimiento; pero es un hecho, que cumplimiento sin el Equipo Antifraude, carecería de una herramienta de monitoreo vital.

·          Etapa Aseguramiento o Vinculación Del Cliente

Destaca la importancia de la correcta aplicación de la Política Conozca a su Cliente, por parte del Intermediario y la responsabilidad del ente asegurador en el  proceso de verificación de la información y documentación, así como el seguimiento de incumplimientos por parte del intermediario a fin de mantener el control en concordancia con la normativa , con un mecanismo de control y sanción hacia el funcionario responsable o al intermediario, de ahí la importancia de que en los entes en que se tengan sucursales, se cuente con un funcionario dedicado a la función contralora que dependa de la Oficialía de Cumplimiento, con mecanismos regulatorios que permitan el ejercicio efectivo de supervisión.

·          Proceso De Reclamación

En este área del quehacer de un ente asegurador y una vez establecido que existen indicios de irregularidades, es necesario tener un equipo que trabaje directamente la relación con el cliente,(Equipo antifraude), personal técnico y especializado en materia de seguros e investigación criminológica, que determinará la existencia de indicadores de fraude. 

La Oficialía de Cumplimiento no debe entrar en esta fase, por varias razones:

1-     Su informe de nada le servirá a los administradores, ni para decidir que hacer con el reclamo, ni para una eventual denuncia penal, en virtud de las condiciones de confidencialidad con la que se debe trabajar el tema de cumplimiento y de que sus informes (ROS) ya tiene definidos por ley cual debe ser la ruta de comunicación y a qué tipo de autoridades, aun cuando al final ese insumo podría ser vital para la autoridad judicial, una vez pasado por la UIF y el proceso que le corresponde por ley.

2-     No debe incursionar en trabajos de campo, haciendo entrevistas de forma y circunstancias, al cliente y/o testigos, sobre un siniestro, su interés se debe centrar en el cliente en forma integral, no solo en un evento particular, por eso es necesario el equipo antifraude.

3-     El trabajo de la Oficialía de Cumplimiento, va encaminada a perfilar al cliente en forma integral, frente a la posibilidad de ser un lavador de dinero, estatus social vrs ingresos y negocios del cliente que pudiere evidenciar indicadores de criminalidad, etc...

Uno de los principales reclamos y observaciones de los canales de intermediación consisten en indicar que: 1- En seguros no se lava dinero y  2- Que ellos son solo intermediarios y que no producen pólizas o productos, etc.

Ahora hemos de observar que desde el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) se hace especial énfasis en la Debida Diligencia del intermediario y aun cuando lo hace desde el punto de vista de los seguros de vida, lo cierto es que efectivamente en esa línea de seguros se evidencia un alto riesgo y por la naturaleza de relación entre cliente e intermediario, tiene sentido el énfasis que le realiza.

Adicionalmente es sumamente importante advertir que el GAFI no releva al ente asegurador de la responsabilidad de la identificación del cliente, es por ello que le es inherente la responsabilidad de VERIFICACIÓN de la información que le provee el intermediario.

a)     Esto por cuanto si se produce un hecho delictivo de lavado de dinero, evidentemente quien tendrá que responder será la aseguradora, pues es ahí donde se materializaría el riesgo de lavado o extracción de dinero limpio para el financiamiento al terrorismo.

b)     En virtud de la relación y vínculo directo que existe entre intermediarios y clientes de seguros, el GAFI en sus recomendaciones permite a las aseguradoras confiar en la Debida Diligencia que éstas realizan, en el tanto éstas estén reguladas, entre las partes (Asegurador-Intermediario).

·          Riesgo con el Intermediario

Las variables en el riesgo con los intermediarios por la naturaleza y dinámica del negocio pueden ser las siguientes:

1.     No conocer el riesgo
2.     No cumplir con procedimientos ya dispuestos
3.     No reconocer como vinculantes los procedimientos o normas
4.     No notificar cuando se entera de un asunto sospechoso o irregular
5.     Y el peor de los casos; estar involucrado adrede en hechos ilícitos, lo cual no sería sorpresa pues ya ha pasado

En otras palabras; para este tema, de forma clara y determinante en el sector de los seguros, los intermediarios y las aseguradoras están responsabilizados en lo que les compete.

Desde la perspectiva de Cumplimiento al cliente se le analiza cualitativamente, no solo desde el punto de vista cuantitativo; asunto que, para quienes venden resulta ser, entre otros, un aspecto de sumo interés en el giro normal de sus actividades, por nuestra parte es preferible un buen cliente y no personas que tengan mucho dinero pero que no sabemos de dónde viene y lo que es peor, no quiere ser consultado al respecto.

Existen clientes que en materia de seguros registran “Índices de Siniestralidad” altísimos, que superan en mucho la relación entre pago de prima e indemnizaciones, ese tipo de clientes es mejor perderlos…” NO ES CIERTO QUE EL CLIENTE SIEMPRE TIENE LA RAZÓN, esa es una falacia, creada por y para los vendedores.

Existen muchos y buenos clientes, sobre quienes hay que poner toda la atención y servicio, pues responden al principio de solidaridad esencia de los seguros; pero reitero, también existen otros es mejor perderlos, puede sonar muy anti comercial, pero es mejor una cartera sana de asegurados y no que por un solo cliente, se exponga a la compañía de seguros a las consecuencias que podrían implicarle el ser usada para el LD/FT.

Conclusión:

       El negocio de los seguros es muy dinámico y requiere una estructura que va más allá de la relación entre la Oficialía de Cumplimiento y la Sección de Seguridad, en el ámbito asegurador requiere un especializado antifraude. (Estos equipos se complementan)

       La realidad del mercado de seguros en Latinoamérica difiere a la Europea, sitio de donde surgen algunos parámetros para el control del tema, debemos diagnosticar nuestra realidad y actuar en consecuencia.

       Se debe mantener un exigente esfuerzo por integrar a la Alta Gerencia, a los Intermediarios y Cumplimiento, mediante una fuerte labor de convicción; cumplimiento también vende, estamos sintonizados.

       Existen distinciones determinantes en el tipo de negocio y en tipo de relación con los clientes, que exigen analizar los mecanismos de aplicación de las normas antilavado por todos los involucrados (Supervisores, Auditores, Aseguradoras, Intermediarios, etc)

       El intermediario tiene un roll inobjetable y vital en el mercado asegurador y la posibilidad de que sea usado por el crimen organizado es amplia; sea por acción o por omisión, igualmente puede y debe constituirse en el generador de alertas, lo cual es clave, en el tanto se convenza de que su actividad no es solo una cuestión de negocios sino de responsabilidad social

       Entre los riesgos de la aseguradora está el hecho de que el intermediario NO conozca los procedimientos o que conociéndolos  decida No cumplirlos, No los reconozca como vinculantes, que NO notifique hechos sospechosos, o peor aún que sea parte del negocio ilícito.  

       Un vendedor efectivo logra buenos clientes, se trata de comprar riesgos sanos técnicamente hablando desde el punto de vista de los seguros, no comprando RECLAMOS y menos aún vincularse con clientes que evidencien estar ligados al crimen organizado o a actividades ilícitas.

Finalmente, podemos señalar que LOS SEGUROS si pueden ser utilizados como medio para OCULTAR dinero ilícito (Seguros de Vida) o EXTRAER dinero limpio (Seguros No Vida) y que es necesario erradicar la idea de que los seguros, no son vulnerables a la criminalidad vinculada al crimen organizado.

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